Nueva York, la casa de Bliss Street

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Olga (59) se arregla las cejas y Maria "bonita" (36) espera que su ex-marido venga por ella, 2007

Texto y fotografías por Karen Miranda Rivadeneira

Me cuesta mucho escribir sobre algo tan cercano. Nací en Nueva York cerca de la casa de Bliss street (bliss significa gozo, felicidad) en la que hice estas fotografías de mi familia. Mis padres me llevaron de regreso al Ecuador cuando aún no sabía hablar. Crecí en el sur del país, cerca de la frontera. Mi padre era comerciante y solía viajar de un lado a otro. Una mañana decidimos todos que yo debía regresar a Nueva York. Llegué el 11 de septiembre del 2001, a las 6.45am, unas horas antes de que todos los aeropuertos de Estados Unidos se cierren.

La historia de Bliss street comenzó en ese momento, o mejor dicho, fue entonces que yo me volví parte de ella.

Allí vivimos seis mujeres y un hombre.  Está mi abuela, Alba, que a sus 104 años es la persona más saludable y cuerda de toda la casa. Está mi tia, Olga, la dueña oficial, y quien a sus 71 años vive a traves de los ojos de su madre, de sus recuerdos de Colorado y de las historias que cuentan sus huéspedes. Ella se distrae arreglando una habitación que no acepta ser arreglada. Está Teo, mi tío, el hijo menor de mi abuela, quien lleva años enfermo con diabetes y pasa mucho tiempo en soledad. A veces está Angela, mi mama. Ella vive entre Ecuador y Nueva York, a dónde va con frecuencia para cuidar de su madre.

La casa de Bliss street ha estado siempre abierta a todos. Silvia y su hija Valerie, llegaron hace largo rato, le pidieron a mi tía posada por un tiempo corto y se quedaron más de dos años. Silvia es de Nicaragua, emigró con su familia a Nueva York hace ya 15 años. Ella fue maltratada por su marido, huyó de él y buscó refugio donde mi tía. Pero Manuel, su marido, tambien llegó a vivir aquí. Una gran distancia y formalidad nos impedía caer en el sofoco total.  Su despedida luego de años de altibajos quedó plasmada en los dibujos que dejó Valerie en las paredes de la casa, los que mi tia se rehusa a pintar.

Horas después de la partida de Silvia y Valerie, llegaron Maria Bonita y su hijo. Maria, de la Republica Dominicana, conoció a mi tía en una fiesta en el asilo del barrio. María trabaja como asistente social, ella no habla ingles, y su hijo Henry de 5 no habla nada de español. María ahora asiste a mi abuela.

Han sido muchas personas las que han pasado por estos pocos cuartos. Recuerdo a Ivonne, a Jorgito, a Sandy y su gato, a Carlos, a la comadre Colombia, a Ausi, a Miguelón. Algunos regresan una y otra vez.

Yo fui afectada por el mismo magnetismo que ha atraído a tantas personas a la casa de Bliss street, algo que va más alla de la situación legal, de si se tiene papeles o no. Allí están las frustaciones, los juegos involuntarios, los ritos diarios, las economias internas. Es una historia que tenía que ser vivida para poder ser contada.

Resultaría tal vez más fácil entrar en la piel de otras historias, observar otros mundos, otras costumbres. Tuve muchas oportunidades de partir, pero decidí quedarme y tratar de entender lo que es más natural, más cercano, más visceral, más crudo y verdadero: mi vida, mi familia, lo que tengo frente a mi.

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Angela (56) y su madre Alba (104) de regreso del Hospital. Angela dejó de escribir la lista de medicamentos para conversar con ella, 2003

Teo (50) tomando una siesta en la sala, 2009

Teo (50) tomando una siesta en la sala, 2009

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Ivonne (53) enseña las picaduras de los chinches en su cama, 2006

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Maria "bonita" despues de la ultima pelea con su ex-marido, a las 4:00am, 2009

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Olga y su madre Alba conversan acerca de la posibilidad de regresar a Ecuador, 2008

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Sylvia (41) llama a su hija Valerie (5) para que duerma, 2007

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Valerie haciendo deberes en el cuarto de Olga, 2007

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Eleccion presidencial de Obama en la T.V., Valerie se ve en el espejo, 2008

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Desayuno en la casa de Bliss. Olga y Alba tienen 2 decadas con diabetes, consumen solamente zacarina, 2008

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Olga leyendo el periodico, su madre duerme, 2004

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El baño de Alba, a las 6:00am, 2009

Olga haciendole "manicure" a su madre, mientras su hermana mayor Beatriz (86) lee la lista de realizaciones del supermercado 2008

Olga le hace el manicure a su madre. Su hermana mayor, Beatriz (86), lee la lista de promociones del supermercado. 2008

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Un comentario para “Nueva York, la casa de Bliss Street”

  1. Hola Karen, exelente tu trabajo. Muchas veces los fotógrafos y las fotógrafas, nos olvidamos de mirar a nuestro alrededor, nuestros lugares más íntimos que están en nuestra propia casa, nuestra familia, donde hay una historia que se puede contar. Miles de veces osamos inmiscuirnos en la vida de los demás, incluso atropellando lo que haga falta para conseguir lo que nuestro torpe ego busca insaciablemente. Felicitaciones por esa iniciativa de mostrar una historia de vida con excelente nivel fotográfico. Que gusto saber, además, que eres de ecuatoriana.

  2. gaviota dice:

    la foto de maria capta ese dolor y sufrimiento muy pocas veces se puede lograr captar ese momento

  3. SilverFast dice:

    Bellisimo trabajo.

  4. Daniel Pacheco dice:

    Qué bonito blog. Además de fotos adentro de la casa, que nunca son fáciles, el texto está muy bueno. Íntimo, simple, profundo a esa vida en tre las paredes. La foto del baño de Alba es muy bonita.

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