This SlideShowPro photo gallery requires the Flash Player plugin and a web browser with JavaScript enabled.
Espere a que se cargue la galerÃa. Presione a la derecha para adelantar, izquierda para regresar, F para pantalla completa
FotografÃas de Horacio Coppola, Texto por Facundo de ZuvirÃa
Horacio Coppola es el gran maestro de la fotografÃa argentina en el siglo XX, y también el artista que retrató, para siempre, la Buenos Aires de la década del treinta, la ciudad moderna y culta donde tuvieron una expresión decisiva las vanguardias artÃsticas e intelectuales que se originaban en la Europa de entonces.
Coppola se inició en la fotografÃa a mediados de la década del veinte, bajo las enseñanzas de su hermano Armando, quien fue un aficionado experto en su técnica.
Hacia 1929 publicó sus primeras fotografÃas en el libro Evaristo Carriego, de su amigo Jorge Luis Borges, y estas dos imágenes retratan al barrio porteño –el mÃtico Palermo borgiano- en su pulcra austeridad y su inserción en la llanura; son fotografÃas producidas con su primera cámara, de placas, comprada ese mismo año.
Hacia 1930 emprende un viaje de estudios hacia Europa : no sabemos que es lo que vió allÃ, pero sà sabemos que adquirió una Leica; esta cámara, con la que regresó a fotografiar su ciudad, Buenos Aires, en 1931, fue el medio perfecto para su espÃritu inquieto en la búsqueda fotográfica de nuevas formas y ángulos inusuales.
En efecto, luego de producir una serie de imágenes muy vanguardistas en los puertos brasileños que toca a su regreso en barco a la Argentina, Coppola se dedica a fotografiar Buenos Aires con total libertad, desde puntos de vista absolutamente originales, desprovisto de afanes documentales y guiado por una búsqueda completamente diferente, la de su propia mirada reflejada en los elementos urbanos y barriales de su ciudad.
Si observamos sus primeras fotografÃas, de las cuales él hizo una selección en un cuaderno de contactos recortados en 1931, no se ve allà a Buenos Aires en un sentido testimonial, sino en todo caso una búsqueda de aquello que conforma su esencia más definitoria, su carácter más Ãntimo. Y es a través de esta mirada suya sobre la ciudad que Coppola desarrolla los rasgos que van conformando su fotografÃa, moderna en todo su sentido y de una profundidad que trasciende siempre el tema representado.
Horacio Coppola fue, en esos años, un artista precursor y extraordinario, consciente de la trascendencia de su obra, al que su posterior viaje a Alemania y su experiencia en la Bauhaus terminaron de formar. Cuando regresó a Buenos Aires, hacia fines de 1935, su proyecto fue unificar estas primeras percepciones de su ciudad con un plan para retratarla, en forma metódica y buscando combinar sus fotografÃas más subjetivas con otras vistas de nueva “objetividadâ€: el resultado fue el magnÃfico libro “Buenos Aires – 1936†que publicó, con motivo de nuestro cuarto centenario, la Municipalidad de Buenos Aires.
En este trabajo se ve la evolución del artista desde sus primeras búsquedas en torno de las formas y la geometrÃa de la imagen, y su objetivo de retratar a Buenos Aires de un modo más abarcativo y completo.
Con esta idea, Coppola se traza un plan para fotografiar la ciudad, que se desarrolla sobre el esquema de ir fotografiando distintos puntos a lo largo de tres avenidas fundamentales que recorren Buenos Aires: Santa Fe, Corrientes y San Juan-Directorio. A esto se agregan temas especÃficos como La Boca, la vida nocturna, el Centro, y algunas actividades como un dÃa de carreras en el Hipódromo. El retrato logrado combina sus primeras fotografÃas, cercanas a la abstracción geométrica, con otras de carácter más documental y definitorio del tema fotografiado. Para esto se vale de una cámara de placas que le permite obtener esas vistas magnÃficas, cargadas de detalles y significados, que complementan las tomas directas y más espontáneas realizadas años antes con su Leica.
“Buenos Aires 1936â€constituye un hito mayor en la fotografÃa americana, un libro ambicioso que muestra este magnÃfico trabajo de Horacio Coppola y lo coloca en un lugar de privilegio entre los autores más destacados de nuestro continente. Y con sus 103 años de edad, en el patriarca indiscutido de la fotografÃa argentina.
Buenos Aires, octubre de 2009
Etiquetas: Buenos Aires, historia

Fabulosa muestra del maestro Copolla, y no era para menos, en este fabuloso espacio que significa la Revista Nuestra Mirada.
Felicitaciones a los responsables de la misma, claro a quienes intervienen en esta edición.
Buen comienzo del año 2010.
Ramdy Sierra
MaturÃn, Edo Monagas.Venezuela.