Tatiana Ruarte
“Estaba en una plaza de Villa Ballester con mi mamá y mi hermana de meses. Llegaron unos hombres de uniforme que bajaron de un micro. Mi mamá nos saludó y se fue caminando. Enseguida la encapucharon.

Oscar Ruarte, secuestrado el 17 de agosto de 1976. Tatiana Ruarte, secuestrada en octubre de 1977.
Nos quedamos en la plaza hasta que empezó a caer el sol. Después nos llevaron a la comisaría y nos asustaron con perros. Yo sabía que me llamaba Tatiana. Y así se los dije en la comisaría ”Tatiana Ruarte”, pero entendieron Duarte. Igual me anotaron como NN. Me mandaron a un orfanato de Villa Elisa y a mi hermana a la casa Cuna.
Un día me llevaron al juzgado de San Martín para darme en adopción. Allí estaba la pareja que se llevó a mi hermana. También querían adoptarme, pero les dijeron que yo ya estaba otorgada.
El matrimonio que me adoptó al tiempo me devolvió por que yo era “negrita”. En el juzgado volvieron a llamar a la pareja que se llevó a mi hermana y ellos también me adoptaron a mí”.
Es así como Tatiana Ruarte – Tatiana Sfiligoy y Laura Jotar – Mara Sfiligoy convivieron bajo el mismo hogar adoptivo hasta el 19 de marzo de 1980 cuando fueron localizadas por Abuelas.
“De mi mamá no me acuerdo nada, de mi papá que estábamos en una casa y que nos mudábamos mucho”.

Ciudad de Buenos Aires, 24 de julio de 2001: Tatiana Ruarte (Tatiana Sfiligoy ), y su abuela Amalia Pérez de Ruarte.
Manuel Goncalvez
Manuel fue él único sobreviviente de la casa de San Nicolás. Su madre se había refugiado allí después de que secuestraron al papá de Manuel. Pero todos murieron en el operativo. Su mamá, una pareja amiga y otros dos niños.

Gastón Goncalvez, secuestrado el 24 de marzo de 1976. Ana María del Carmen Granada, secuestrada el 11 de noviembre de 1976.
Manuel estaba en un placard y por eso se salvó aunque su estado era muy malo por los gases disparados contra la casa. Unos policías lo llevaron al hospital y allí quedó internado como NN y con custodia policial durante cinco meses.
Sólo lo visitaba la familia de un policía que lo había sacado de la casa. Querían adoptarlo pero el juez no lo permitió y lo entregó en guarda a los Novoa.
Manuel volvió a aquella casa cuando fue a llevarle flores a su madre al osario de San Nicolás. Allí es donde Ana está enterrada después de haber sido trasladada desde una tumba NN. En el osario hay una placa recordatoria que colocó la familia del policía que participó del operativo en que asesinaron a su madre.
Hoy Manuel lleva una relación maravillosa con Matilde y Gastón, su hermano. Aunque se pone triste cuando la abuela le cuenta que a veces le hace muy mal verlo; por los recuerdos de su hijo, pero él la entiende.

Guernica, Buenos Aires, 23 de septiembre de 2001: Manuel Goncalvez con su abuela Matilde de Goncalvez y su hija Martina.
Marcos Suarez
“Loco, nunca tiré tantas piedras en mi vida”.
Marcos participo junto al grupo de motoqueros que enfrentaron a la policía con sus motos y sus piedras, en las manifestaciones contra el gobierno de Fernando de la Rúa en diciembre de 2001.

María Vedoya, secuestrada en octubre de 1976. Hugo Suárez, secuestrado el 10 de diciembre de 1976
“Tengo sangre, me corre sangre por el cuerpo, si veo algo que esta mal salto, si veo a un motoquero tirado lo ayudo, esté donde esté”. Imagino que es esto lo que lo vincula a su pasado.
Marcos Suárez fue secuestrado el 10 de diciembre de 1976, junto a su padre, Hugo, quién lo llevaba en brazos. Su madre María Rosa Vedoya había sido secuestrada dos meses antes. Nada se sabe del paradero de sus padres.
Marcos apareció en la Casa Cuna sobre una camilla. Miró fijo a la enfermera que lo cuidaba y luego le sonrió. Desde ese momento ella fue su madre. Eso le contaron. También que se llamaba Gustavo y que su papá los había abandonado.
Marcos se acerco a Abuelas para buscar a su padre. Allí encontró otra historia.
Que sus padres en verdad eran Hugo y María Rosa y que él había sido secuestrado antes de cumplir un año.
Todo lo que pasó en el medio lo deberá averiguar.
La abuela Modesta Vedoya que lo busco por treinta años ya pensaba que jamás volvería a verlo.
Estela de Carlotto la llamo para avisarle que Marcos había sido localizado. Moreca pensó que ese llamado era una broma.
Cuando lo tuvo delante sólo recordó el momento en que él la miró y le sonrió treinta años atrás cuando sólo tenía once meses y se fue en los brazos de su padre.

La Plata, Buenos Aires, 30 de enero de 2007: Marcos Suárez con su abuela Modesta Vergara de Vedoya.
María José Lavalle Lemos
Cocó nació el 2 de septiembre de 1977 en el Pozo de Bánfield. Ella fue secuestrada un mes y medio antes en José C. Paz por un grupo de tareas de la policía y las fuerzas armadas, junto a su mamá, su papá y su hermana María de un año y medio. Cocó aún no había nacido tan solo llevaba ocho meses en el vientre de su madre.

Gustavo Lavalle, secuestrado el 20 de julio de 1977. Mónica Lemos, secuestrada el 20 de julio de 1977.
Cuando las Abuelas comenzaron a seguir la pista de Cocó, Teresa González, suboficial de Investigaciones de la bonaerense y Nelson Rubén, sus apropiadores comenzaron a eludir la presión moviéndose constantemente de lugar. A ella le explicaban que las permanentes mudanzas se debían a los peligros provocados por el trabajo de Teresa.
Corría 1987 y en el avión hacia el juzgado desde Mar del Plata donde fue localizada, Cocó fantaseaba con las nubes. ¿Serían de algodón o de humo¨? Se preguntaba.
Ella no entendía nada de lo que estaba pasando. ¿Por que esas personas la alejaban de sus familia y la llevaban a conocer otra familia?. Su familia. Allí comenzó a pensar en sus nuevos padres.
Al llegar al juzgado le presentaron a sus verdaderos parientes. Haydee la besaba y le decía cuanto la había buscado. ¨ Yo no entendía ni medio, no quería saber nada y encima me mostraban a todos los viejos y no me mostraban a mis papás¨.
Pasaron diez años desde el secuestro de José C. Paz, aquel 20 de julio de 1977, María había sido entregada a su familia, pero los padres de Cocó, esos padres por los que ella se preguntaba desde que le contaron la verdad, aún continúan desaparecidos.

Ciudad de Buenos Aires, 4 de noviembre de 2004: María José Lavalle Lemos y su abuela Haydee Vallino de Lemos.
María Eugenia Sampallo Barragán

Mirta Barragán, secuestrada el 6 de diciembre de 1977. Blanca y Ana Barragán.
Finalmente llegó el momento esperado:
El día 4 de junio de 2003 declararon la nulidad de mi inscripción como MARIA EUGENIA VIOLETA RIVAS (qué gracioso, ¿no?) y ordenaron “la inmediata inscripción con sus VERDADEROS (porque los anteriores no lo eran) datos filiatorios”: deberé ser anotada como MARIA EUGENIA SAMPALLO BARRAGAN, hija de Mirta Mabel Barragán y de Leonardo Rubén Sampallo. Lamentablemente la fecha de mi nacimiento es un poco arbitraria, aunque se acerca a los datos que hay sobre él.
Esto significa un gran logro para mí, porque de alguna forma mi búsqueda, que comenzó con la ayuda de mis amigas y amigos, su preocupación y paciencia, culmina por lo menos en este aspecto, el legal. Puedo decir que logré que esa mentira, que tantas veces me fue contada, tuviera un fin; que fuera evidente lo que para mí significó: un engaño repetido cada día.
Esta es otra parte de la historia, que más que búsqueda fue un encuentro.
Quería compartir esto con ustedes.
Para los que brinden, ¡Salud!
Un beso,
María Eugenia Sampallo Barragán
Los padres de María Eugenia y el hijo de Mirta, Gustavo Rojas de tres años, fueron secuestrados el 6 de diciembre de 1977. Mirta estaba embarazada de seis meses y dio a luz a su hija estando en cautiverio. Gustavo fue entregado a su abuelo 25 días después del secuestro.
Mirta y Leonardo fueron vistos por última vez en el Centro Clandestino el Club Atlético.

Abasto, Buenos Aires, 5 de octubre de 2003: María Eugenia Sampayo Barragán con su abuela Azucena Flora de Barragán y su hermano Gustavo Rojas.
Paula Cortassa
“Cuando me vió por primera vez gritó ‘¡Paula!’. La abuela Delfina es la única persona que me llama Paula”.

Enrique Cortassa y Blanca Zapata, secuestrados el 11 de febrero de 1977.
A los tres años me enteré que era adoptada. A los doce más o menos, tenía pesadillas con hechos de violencia. Empecé a asociar las fechas y le pregunté a mi mamá si yo era hija de desaparecidos. Lloré como una condenada, pero fue un gran alivio”.
En 1995, comencé a buscar. Una señora, me vio en canal 3 de Rosario. Enseguida pensó que era la nieta de Agustín, mi abuelo, el papá de Enrique. Ella ubicó mi teléfono por la guía. Habló con mi mamá y se encontraron. Fueron a ver a Delfina, y ella le mostró una foto de Blanca. Ahí mi mamá pensó que podía ser posible”.
Paula-Carolina trabaja por saber sobre sus padres y encontrar a su hermano, o hermana. Blanca, su mamá, estaba a punto de parir cuando la secuestraron.
Dos años después de recuperar su identidad, Paula-Carolina encontró los restos de Blanca y los enterró en el cementerio de Venado Tuerto.
“Estuvimos juntos hasta el final. Blanca era una madraza. Me encanta saber que ellos tenían una idea y creían en ella. Me encanta saber que ellos trabajaban en las villas. Estoy orgullosa de lo que hicieron mis viejos”

Rosario, Santa Fe, 26 de agosto de 2001: Paula Cortassa (Carolina Guallane) y su abuela Delfina Abba de Cortassa.
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Etiquetas: Buenos Aires, derechos humanos, política, retrato

Exelente trabajo. Cautivador y lleno de nostalgia y esperanza…
Muy impresionante! Gracias por mostrar este trabajo.
muy buen post, pues renato colautti es el rector de mi escuela ahora, no es broma, es enserio, el conto una vez su historia en nuestro colegio creo.
Hola omar, tu dices que renato colautti lo conoces, yo lo conoci de joven cuando estudiaba en cordoba y quisiera verlo , quizas no se acuerde de mi pero viendonos quizas si , yo tengo 67 años y me alegraria verlo otra vez, por favor si pudieras darme su direccion o ponerme en contacto con el te lo agradeceria . piolin
menos mal que los van encontrando,pero fltan muchos mas ojala alguien hablara y nos contara la verdad de todo .La verdad acerca de los traslados desde mendoza a la esma por ejemplo y a que y cuantas embarazadas vio mi abuelo cuando estuvo secuestrado o que final tivo mi tio omar masera pincolini en la esma . desde aqui con gran afecto y mucho enetrgia para que puedan seguir localizando niños desaparecidos .
Plasmar las imagenes del presente, para no olvidar que las bestias que han causado tanto daño, se pudran dentro. Que no se mezclen con los corazónes que han sufrido tanta ausencia. Ni olvido ni perdon! juicio y castigo a los genocidas!!!
yo soy susana jotar la tia de mara. recuerdo el dia de la foto al lado del roble que planto mi hermano poco antes de desaparecer.
emocionante trabajo