Sub Cooperativa – La periferia

This SlideShowPro photo gallery requires the Flash Player plugin and a web browser with JavaScript enabled.

Fotos por Sub, Entrevista por Pablo Corral Vega

Sub es un colectivo de fotógrafos jóvenes de Buenos Aires. A diferencia de las cooperativas tradicionales como Magnum, los trabajos que hacen sus siete miembros generalmente llevan una única firma: Sub. Esta idea de fundirse en una sola identidad les vino de Cia de Foto, un grupo vanguardista de Sao Paulo (Brasil) que hace solamente proyectos colectivos y cuyos miembros jamás se atribuyen la autoría de nada. “Pero Sub no es tan rígido -me dice Gisela Volá, una de sus integrantes. “Solemos hacer proyectos colectivos, pero a veces también damos lugar a proyectos individualesâ€.

El caso de Sub no es único en Latinoamérica. Hay colectivos similares en Perú, México y Brasil, cada uno con su propia idiosincrasia. Es tan interesante lo que estos grupos están haciendo que Claudi Carreras, uno de los curadores más reconocidos de España, armó una exposición completa sobre estos modelos de trabajo cooperativo y la está haciendo viajar por América Latina, como parte de su serie Laberintos de Miradas. E incluso nosotros mismos -en Nuestra Mirada- decidimos hacer un reportaje sobre Natalia Ferreyra, una fotógrafa de un barrio marginal de Buenos Aires que integra el PH15, otro colectivo porteño.

¿Por qué los miembros de Sub decidieron desprenderse de su mirada individual?

“Fue una estrategia de superviviencia. Todos veníamos muy cansados de trabajar freelance. Un mes te va bien, pero luego pasan dos meses en los que estás como ahorcado†explica Nicolás -otro de los integrantes- con un ligero acento francés. Sin embargo, más allá de las argumentaciones prácticas, puede intuirse que el mayor motivo está relacionado con una posición política y estética. Los fotógrafos solemos ser bastante individualistas: nos ufanamos de nuestros trabajos personales y nos movemos solos. Pero esa independencia nos hace extraordinariamente frágiles. En Sub se dieron cuenta de esto y decidieron unir recursos y apoyarse cuando salen a trabajar. “A veces vamos a la villa juntos y allí nos separamos –cuenta Nicolás-. Pero sabemos que a quince cuadras hay otro fotógrafo. Entonces nos encontramos a la salida y nos volvemos en un mismo autobúsâ€.

En los últimos trabajos, el grupo se manejó con una única cámara. A veces fotografiaba uno, a veces otro, y era muy difícil saber quién había fotografiado qué. A esta altura, para los miembros de Sub, la autoría –al menos la individual- es un tema irrelevante. Sebastián –otro integrante de la cooperativa- explica el método de trabajo colectivo con mucha claridad: “Yo creo que, en un punto, nos contamina el proceso de trabajo del cine, sobre todo el cine documental. Esto de dividirnos los personajes, de pensar qué historia queremos contar, de elegir los lugares y repartirnos cada locación… La influencia del cine también se ve en cómo nos asignamos las tareas: la cámara se maneja entre los cuatro, pero uno se encarga de las luces, otro de la cámara en sí misma, el otro del escenario y otro de los personajesâ€.

Cuando vi por primera vez el trabajo de Sub en la red social Nuestra Mirada, no supe si estaba frente a un trabajo documental o artístico. Los temas son, ciertamente, los que suele cubrir el fotoperiodismo: la marginalidad, la pobreza, la salud, la nutrición, los derechos de la mujer, las manifestaciones políticas y sociales. Pero el tratamiento es inusual. En ocasiones la estética es la misma que usan legiones de aficionados: una persona iluminada con flash directo y sonriendo a la cámara. Y a su vez las fotos de Sub han sido ajustadas con Photoshop mucho más de lo que un fotoperiodista tradicional se atrevería a aceptar como legítimo.

Pero cuando les pregunto si en Sub son documentalistas o artistas, Sebastián me responde de este modo: “Esa no es una tensión que nos planteamos. Por ejemplo, del proyecto 26 de junio una de las imágenes que a mí más me gusta es la del piquetero en medio del piquete. Nosotros sacamos el paraguas, armamos el flash, medimos la luz y le hicimos la foto al tipo con la complicidad de élâ€. Y Gisela agrega: “Fue una producción de moda en medio del piqueteâ€.

Luego del estallido de la crisis económica y social de fines de 2001, en la Argentina, cobraron notoriedad los "movimientos de desocupados" que buscaron visibilidad para sus reclamos. Los jóvenes Darío y Maxi participaron en la marcha que cortó el Puente Pueyrredón -una de las vías que une la provincia con la capital-, el 26 de junio de 2002. Ese día fueron asesinados estos "ángeles piqueteros" -como los llaman hoy sus compañeros- en una estación de tren de la provicia de Buenos Aires, en el marco de una gran represión policial. Desde entonces, estos dos piqueteros son caracterizados como un símbolo santoral en múltiples representaciones, convertidos en estampa popular, como ejemplos de dignidad.

Una manifestacion para recordar el septimo aniversario del asesinato de los activistas Kosteki y Santillan, 2008 © SUB

Esta, la 26 de junio, es la serie que ganó uno de los premios principales de la Bienal de Arte de Cuenca (Ecuador), una de las más importantes de su género en el continente. Asimismo, días antes de nuestro encuentro, Nicolás estuvo en Francia, en Visa pour L’Image, el festival de fotoperiodismo más importante del mundo.

Los miembros de Sub se mueven con total libertad entre el arte y el periodismo, dos mundos separados por múltiples prejuicios. Y tal vez esto suceda porque la tensión entre arte y periodismo que ha ocupado gran parte de la discusión contemporánea se va volviendo obsoleta. En estos tiempos de comunicación instantánea, se trata simplemente de comunicar y todas las herramientas van a ser usadas, sin importar qué piensen los expertos. El fenómeno de compartir imágenes en Internet es infinitamente más grande que todo lo que los profesionales podamos provocar… La estética de aquellos millones de aficionados va a marcar profundamente el destino de la fotografía. Y sin duda los jóvenes de Sub están mucho más conectados con esa corriente.

No es coincidencia que los miembros de esta cooperativa pertenezcan a la generación de Facebook y Flickr. Sus composiciones son libres, ligeras, casuales. En algunas imágenes se ve un rigor técnico muy grande y en otras, no. Pero, en cualquier caso, la calidad técnica (o su ausencia) también sirve para transmitir un mensaje. Hay una consistencia en la intencionalidad, la exploración de temas controversiales y el interés por revelar lo marginal, aquello que está escondido y la sociedad no se atreve a enfrentar.

La serie de Sub que presentamos en Nuestra Mirada es una exploración de los márgenes físicos y espirituales de la gran ciudad de Buenos Aires. Sin duda es una de las ciudades más sofisticadas y modernas del mundo, pero sufre de los mismos males que todas las grandes urbes de América Latina: enormes cinturones de pobreza, gente que está hundida en un espacio de marginación y desamparo. Nuestras sociedades están paralizadas por la falta de movilidad. Pero la visión de Sub no es tremendista, ni usa la pobreza como moneda para ganar premios o acumular éxitos. Es una visión simple, honesta y muy contemporánea.

SUB 2009 © Pablo Corral Vega

SUB 2009 © Pablo Corral Vega

Etiquetas: , , ,

This website uses IntenseDebate comments, but they are not currently loaded because either your browser doesn't support JavaScript, or they didn't load fast enough.

Los comentarios están cerrados.