Karla Gachet e Iván Kashinsky pasaron una semana con una familia menonita de Santa Rita, en las llanuras tropicales de Bolivia, y fotografiaron su vida cotidiana.
La boda de dos ancianos en el barrio de Pampahasi de la ciudad de La Paz, Bolivia. Se conocieron apenas unos días, pero Cupido, un poco arrugado, les lanzó el flechazo. No tienen plata, ni muchos años teñidos de esperanzas, pero les vale, hoy se van a casar y punto.
Es un espacio de investigación y divulgación cultural. En este primer número, el ejercicio es alrededor de “Fotografía e transformaçao social”. Las transformaciones que la fotografía propone, desde los proyectos de revolución social hasta los de transformación personal. Intima una, amplia la otra. Documental una, construida la otra. Reportajes para unos, series para otros, siempre la fotografía como protagonista privilegiada de la producción cultural. Por ejemplo, el registro hecho por una fotógrafa profesional brasilera de indios Yanomami, numerados para su identificación en un proceso de vacunación, leídos 40 años después y comentados en un diálogo contemporáneo junto a las imágenes de un cura aficionado a la fotografía e inmerso en las comunidades agrícolas paraguayas, devastadas luego por los esbirros de Stroessner. O la fotografía como testigo de un par de abuelos que transforman sus vidas pasados los 80, casándose en La Paz “hasta que la muerte los separe”. También el trabajo documental de jóvenes de comunidades mapuche, que resignifican sus vivencias apoyados por el registro de la fotografía, aprendida en talleres y puesta en valor por su circulación. Junto a estas imágenes testimoniales, la búsqueda contemporánea de la transformación personal, en construcciones que usan la fotografía y estiran sus posibilidades creativas o incluso, las declaraciones de un curador español que se pregunta si acaso la fotografía no transforma, para qué invertirán tanta plata en campañas publicitarias? Un centenar de páginas que interpelan desde la fotografía sudamericana a la realidad cultural donde vivimos.