En vez de retratar márgenes y submundos, decidió girar la lente y documentar un territorio poco explorado por la fotografia: el de las clases acomodadas. Un ensayo que narra los dÃas de un grupo de amigos chilangos.
Ernesto RamÃrez ilumina todo aquello que el Distrito Federal produce, abandona y rechaza. Las latas aplastadas, las esquinas rotas y los murales desconchados forman parte de una escenografÃa de la nostalgia.